Violencia sexual en la trata de personas

La violencia sexual es cualquier acto sexual que ocurre sin tu consentimiento pleno y libre. Ocurre cuando alguien utiliza poder, coerción, miedo o manipulación para obligarte o presionarte a participar en actividades sexuales.

Puede incluir ser forzado a la prostitución. Puede incluir ser obligado a realizar actos sexuales que no deseas. Puede incluir ser presionado para tener relaciones sexuales mediante amenazas, deudas o miedo. Puede incluir ser violado por clientes o por la persona que te controla. Puede incluir ser castigado con agresión sexual. Puede incluir tocamientos no deseados, manoseo o actos sexuales como forma de control o intimidación.

La violencia sexual también puede incluir ser obligado a tener relaciones sexuales sin protección. Puede incluir ser grabado sin consentimiento. Puede incluir ser obligado a participar en pornografía. Puede incluir ser coaccionado para transmitir actos sexuales en vivo. Puede incluir actos sexuales con múltiples personas o con desconocidos, impuestos por alguien que te explota.

Puede ocurrir en todos los entornos laborales

La violencia sexual también puede ocurrir en entornos laborales no sexuales. Un empleador puede exigir actos sexuales a cambio de vivienda, salario o protección. El acoso sexual puede escalar a coerción. Incluso solicitudes repetidas, comentarios o presiones que generan miedo u obligación pueden constituir violencia sexual.

Control de tu salud reproductiva

El control sobre tu cuerpo reproductivo también es violencia. Puede que hayas sido obligado a abortar. Puede que hayas sido obligado a continuar un embarazo. Puede que te hayan negado acceso a anticonceptivos. Puede que te hayan impedido ver a un médico. Las decisiones sobre tu cuerpo pueden haber sido tomadas por otra persona, contra tu voluntad o bajo amenaza, lo que constituye una forma de coerción reproductiva.

¿Existe un consentimiento real?

Incluso si inicialmente aceptaste viajar o trabajar, el consentimiento no puede existir cuando hay miedo, coerción, deudas, abuso de vulnerabilidad o dependencia. Las situaciones en las que negarte pondría en riesgo tu seguridad, ingresos o necesidades básicas eliminan tu capacidad de consentir libremente.

Tiene muchos efectos en la salud

La violencia sexual puede tener efectos psicológicos y físicos duraderos, que pueden persistir incluso después de salir de la situación de explotación. Puedes experimentar miedo, vergüenza, culpa, recuerdos intrusivos, pesadillas, disfunción sexual o ansiedad. También puedes sentirte desconectado de tu cuerpo o tener dificultades para confiar en los demás.

Por favor recuerda


Si has sido explotado sexualmente, no eres culpable. No eres responsable. No estás obligado a presentar una denuncia para merecer seguridad. Experimentar violencia sexual no refleja tu valor ni tu moralidad. Mereces protección, apoyo y cuidado.

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