Explotación sexual en el contexto de la trata de seres humanos
La explotación sexual en la trata de seres humanos se refiere al uso de una persona para actividades sexuales de las que otra persona obtiene beneficios, incluida la explotación de la prostitución u otras formas de explotación sexual, obtenidas mediante coacción, abuso de vulnerabilidad, engaño o medios similares.
El método “Loverboy” hace referencia a una estrategia de captación y control utilizada en la trata de seres humanos en la que el autor (a menudo un hombre) establece deliberadamente una relación aparentemente romántica con una chica o mujer, generalmente joven, con el fin de crear dependencia emocional, confianza y apego.
Una vez establecida la dependencia, el perpetrador manipula, coacciona o presiona a la víctima para explotarla sexualmente, normalmente con fines de lucro.
El método “Loverboy” no es un delito independiente, sino un modus operandi que entra dentro de la definición legal de trata de seres humanos cuando se cumplen los elementos jurídicos requeridos.
Más información: europol.europa.eu
En la legislación de la UE sobre la trata, la prostitución se vuelve penalmente relevante cuando existe explotación de la prostitución de terceros, es decir, cuando una tercera persona se beneficia o controla la prostitución de otra mediante coacción, abuso de vulnerabilidad u otros medios similares.
En el contexto de la trata, la pornografía se refiere a la producción, distribución o uso de contenido sexual en el que participa una persona víctima de trata con fines de explotación sexual y beneficio económico. Está incluida dentro de “otras formas de explotación sexual”.
La explotación en línea se refiere al uso de plataformas digitales, servicios en línea o tecnologías de comunicación para reclutar, controlar, anunciar, explotar o lucrarse de víctimas de trata con fines de explotación sexual.
La esclavitud sexual es una situación en la que se ejerce sobre una persona un poder equivalente al derecho de propiedad, incluyendo el control sobre su libertad de movimiento y su autonomía sexual, con fines de explotación sexual. Las prácticas similares a la esclavitud incluyen formas graves de control y explotación equivalentes a la propiedad.
Los indicadores de explotación sexual son signos observables que sugieren que una persona puede estar bajo control, coacción o explotación con fines sexuales, como la restricción de movimientos, el miedo, la dependencia, la confiscación de documentos o evidencias de abuso sexual. La legislación de la UE exige mecanismos para la identificación temprana y la derivación de las víctimas.
Más información: Directiva (EU) 2024/1712, Art. 2