Tácticas comunes utilizadas por los perpetradores

El reclutamiento suele llevarse a cabo en entornos cotidianos — mercados, aldeas o en los hogares de amigos o familiares — y es realizado por personas que ya son conocidas, a veces pertenecientes a la misma comunidad o incluso a la familia. A menudo lo llevan a cabo individuos que son percibidos como figuras de autoridad o que han alcanzado una posición respetada y deseable dentro de la comunidad. Los reclutadores suelen aprovechar la confianza y la familiaridad existentes, lo que dificulta que las posibles víctimas cuestionen sus intenciones.

El vínculo de confianza es una de las herramientas más poderosas del reclutador: prometen oportunidades de empleo, seguridad o una vida mejor, asegurando que cubrirán todos los gastos y que no hay necesidad de preocuparse por los costes iniciales. Esta confianza se utiliza luego para crear gradualmente dependencia, normalizar la explotación y desalentar la resistencia o la huida.

Tácticas comunes adicionales