Manejo del estrés

Experimentar violencia o vivir en una relación abusiva es una fuente enorme de estrés. En cualquier caso, todas las personas atraviesan periodos estresantes en la vida. El trabajo puede ser muy estresante. Encontrar un equilibrio entre el trabajo y el tiempo libre no es fácil, y si se añaden los desafíos de una familia con hijos, resulta estresante para cualquiera.

El hogar debería ser una fuente absoluta de seguridad y recuperación. Si no te sientes seguro allí o tienes que pensar constantemente en qué decir y cómo decirlo, o si debes adaptarte a las expectativas de otra persona, no podrás recuperarte del estrés. Esto también puede afectar al sueño o causar diversos síntomas, como ansiedad, sensación de desregulación emocional, desesperanza o distintos síntomas somáticos. Salir de una situación violenta o separarse de una relación abusiva provoca un aumento del estrés, y una baja médica puede ser útil.

El estrés nunca es una justificación para la violencia, aunque el agresor a veces lo invoque. La gestión del estrés es responsabilidad de cada persona y, cuando se vuelve abrumador, es importante buscar formas de aliviarlo. Si resulta difícil, conviene buscar ayuda profesional. Mientras tanto, concéntrate en lo positivo, separa el día y la noche, sal a caminar y habla con otras personas. Estos son los primeros pasos.